
Schweppes continúa trabajando en mejorar la sostenibilidad de sus envases, reforzando su plan de sostenibilidad para 2030.
Sus principales objetivos son impulsar la energía limpia en su producción, mejorar la eficiencia energética y cuidar el reciclaje y reutilización de sus envases.
Actualmente el 50% de la energía eléctrica que se consume en sus diferentes procesos y puestos de producción ya es renovable.
En lo que a sus envases se refiere, esperan que en menos de una década el 100 % de sus envases sean sostenibles, además de reducir un 50% las emisiones de CO2.
Otro de los puntos que también es preocupante es el desperdicio de agua o consumo excesivo, para ello reducirán un 15 % su consumo en las fábricas.
¿Pero y el transporte y distribución de sus productos?, también han pensado en este punto, por ello esperan disponer en un futuro de una flota con cero emisiones.
La compañía, propietaria de Schweppes, la Casera y Trina se a unido al movimiento de Aguas Danone y Lanjarón Botella por botella, para mejorar la circularidad de los envases.
Para el año 2050 Schweppes espera haber alcanzado su objetivo de cero emisiones, atajando de pleno el efecto invernadero, algo en lo que trabaja incansablemente.
Ahora mismo el 100 % del packaging utilizado en sus tres diferentes marcas ya es reciclable, siendo un 50% PET para el año 2023.
Otra de sus misiones es la de que antes de 2024 todos los tapones de sus botellas sean atados y para 2025 tanto el packaging secundario como terciario sean reciclables.
Por último y respecto a las botellas de sus envases, serán sostenibles antes del año 2030, habiendo reducido para entonces a la mitad sus emisiones de CO2.